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CRUXDIABLOG

Avisen si hay algo pa' festejar

Avisen si hay algo pa' festejar

Pasó la Navidad y se viene el Año Nuevo. Me parece que a esto ya lo viví...y lo viví...y lo viví. El siglo XXI nos ha hecho a todos anacrónicos/as. Los signos del eterno retorno nos encuentran una vez más, ni unidos/as ni dominados/as. A medianoche ahorcaron a Sadaam, y Bush se autoreenvía una tarjeta de felicitación. No hace falta decir que Bush no me gusta, pero lo digo. Lo detesto. Quisiera ver en directo su ataque de apoplejía, mientras saluda al mundo "civilizado" por la CNN. Pero hay muchas otras cosas que también quisiera, y no todas son magnicidas. La mayoría son más fantasías que deseos, lo que habla de mi edad en progresivo e irreversible avance. Si hay algo que me dice el Año Nuevo es que cada vez soy menos nuevo/a. Y qué puede esperarse, con este calor...

Hoy reinauguración hoy

Hoy reinauguración hoy

Acabo de recordar que tenía un blog. Bueno: tener, lo que se dice tener-tener, no sé. Pero los aires festivos de diciembre me han devuelto a este simulacro de participación globosférica. No porque yo comparta los aires festivos, por supuesto. Hay pocas cosas más irritantes que los pinitos nevados en tiempos estivales y los falsos gordos vestidos de color Coca Cola que fingen alegría por dos pesos pagados en cuotas. Y los renos que hablan, los turrones rompe-muelas, los niños que escriben cartitas a San Mercado Navideño -ya sé que no es culpa de los niños, pero no me van a decir que no saben que una Play Station no baja por la chimenea así como así-, las películas yanquis con trineos, campanitas y muérdago y toda esa ensalada de motivos paganos y septentrionales que nada tienen que ver con nuestra identidad y que seguimos consumiendo con la conciencia embalsamada.

Bueno: era eso, nomás. Hasta lueguito.

 

La farsa de la economía europédica

La farsa de la economía europédica

Entre todos los engaños de los que somos víctimas los cruelmente denominados "sudacas" (me gustaría saber quién nos ubicó al sur del planisferio, como si en el espacio cósmico hubiese "arriba" y "abajo", así, de movida nomás, por determinismo cardinal), uno de los más viles es el relativo a la existencia de lo que los europédicos (ya que estamos, les damos -no incluímos en esa categoría a los franco-africanos, claro está-) llaman su "mercado común". Cinco minutos de arriesgadas investigaciones en el salvaje territorio de la Internosequé tuvieron como fruto este hallazgo arqueológico que tira por tierra las pretensiones de poderío económico de los países europedistas: el euro (de ahora en más, europedo) no vale nada, señores. A su izquierda (no hay mejor lugar) , la prueba. Así que dejen de usar su maquinita de calcular comprada en un "Todo por dos europedos" para establecer falsas equivalencias, y más todavía de babearse frente a las casas de cambio. De nada.

Los últimos estudios atmosféricos indican...

Los últimos estudios atmosféricos indican...

...que en tres días arribará la primavera por estas latitudes. Y lo informo antes de que los noticieros comiencen a emitir sus exasperantes crónicas de jóvenes panza arriba sobre el agobiado césped, ingiriendo sandwiches de salamín regados con alcoholes varios y entonando sus habituales himnos en honor a los narcóticos y a la dispepsia. Esto sí es periodismo de anticipación, señores, y no lo que les venden por televisión.

Sorbe esta mandarina: he aquí a Alain Badiou

Sorbe esta mandarina: he aquí a Alain Badiou

Para las hordas de ignorantes lectores que desconocen el comprometido perfil de mi admirado filósofo franco-marroquí (lo de "mi" va en sentido afectivo, no posesivo; la propiedad privada no tiene nada que hacer por acá), al punto de confundirlo con un integrante de King Crimson (claro que hubiera sido mucho peor que se lo asimilara a los Bee Gees o a otra lamentable banda decadente propulsora de la disco-estolidez, que hasta el día de hoy sigue desnutriendo, en versión electrónica, los ya anémicos cerebros de nuestros jóvenes -aquí el "nuestros" no tienen ningún sentido afectivo-), transcribo, a continuación, una pequeña muestra de su audaz pensamiento. Lo que me perturba un poquito es que mi guía espiritual mande mensajitos de texto por su teléfono celular. Pero debe hacerlo de modo revolucionario, por supuesto.
 
Desde hace mucho se define a la política como la búsqueda del buen gobierno o de una constitución adecuada. Es la definición que da Platón, por ejemplo. Pero nosotros sabemos que esa definición es insuficiente, porque sabemos que para que haya política no basta con que haya un buen Estado o una buena constitución. Necesitamos tener también un sujeto político actuante. También se ha definido a la política como la lucha por la conquista y la conservación del poder. Es, obviamente, la definición de Maquiavelo. Pero sabemos que esto no es suficiente. Sabemos que muchas cuestiones políticas no son cuestiones de poder. Y que hay otra cosa en la actividad política. Otra cosa más aparte de la lucha por el poder. También se ha dicho que la política era la lucha de clases. La lucha de clases dirigida por un partido y llevada hasta el comunismo. Pero nosotros sabemos también que actualmente esa definición ya no basta. Ciertamente, hay una lucha de clases en la sociedad. Pero también sabemos que la lucha de clases no produce mecánicamente una política y que en ese contexto de la lucha de clases tenemos que inventar ideas políticas e ideas de organización política que no provienen directamente de las clases y de su lucha.

De manera tal que, al final de cuentas (...), actualmente nos preguntamos entonces qué es la política de emancipación. Y éste es el signo de que se acaba una época de la política. Y que tiene que comenzar una época distinta de la política.

(...) El enemigo dice que las ideas políticas se acabaron, que podemos conformarnos con la gestión de los negocios, y que para los que hacen buenos negocios, tanto mejor. Y los que los hacen mal...y bueno, paciencia.

Yo querría decir que para mí eso es reducir a la Humanidad a un grupo de animales, que tienen intereses, que se pelean por estos intereses, y gana el más fuerte. Es la lucha de las especies. Es la política pero en el sentido de Darwin. Y eso es lo que nos propone actualmente el mundo. Un mundo de animales competitivos. Si no inventamos otra política vamos a estar en la barbarie animal. Y estamos hartos de esto. Y querría insistir sobre el hecho de que esta pregunta: ¿qué es la política?: es una cuestión que tiene que ver con la lucha contra la barbarie, una nueva barbarie. Es la barbarie de un mundo que está completamente sometido a la dictadura de la economía. Y no hay otro remedio para esta barbarie que las ideas nuevas que nosotros podemos aportar colectivamente. Entonces tenernos que abrir una nueva época y estamos a cargo de la humanidad entera. Y cuando discutimos esto con total libertad tenemos que saber, sin embargo, que se trata de cuestiones graves. Que son cuestiones de las cuales depende un porvenir muy amplio.

En el fondo, la cuestión de la política no es una cuestión táctica, aun cuando haya muchos problemas cotidianos que son tácticos, por supuesto. La cuestión o la pregunta de la política es: ¿en qué se va a transformar la humanidad? ¿Tenemos alguna idea al respecto o no sabemos nada de eso? ¿Pensamos que solamente existe el poder, o pensamos que el pensamiento mismo puede modificar el curso de las cosas? Esa es la cuestión central de la política en la actualidad: política o barbarie.

(...) Voy a darles una definición de la política. Vamos a llamar “política” a una acción que trabaja por la igualdad a partir de determinado valor fijo del poder del Estado, valor que ha sido fijado por un acontecimiento (...). Algo sucede, algo imprevisible y colectivo. La posibilidad misma de este surgimiento hace que se pueda medir o fijar el poder del Estado. Entonces es posible mantenerse a distancia del Estado y es posible dejar de tener miedo. En esta distancia ustedes pueden crear, inventar, un lugar nuevo, un tiempo nuevo.
(...) Nuestro problema en la actualidad, el problema principal, es saber cómo intentamos determinar el poder del Estado. Eso es, sin dudas, la tarea, para nosotros, más difícil, porque en verdad, en este momento, este poder se presenta al mismo tiempo como algo considerable y muy especialmente indeterminado. Combina dos aspectos. Es una especie de fuerza única e irresistible, bajo el nombre de "economía". Y es indeterminada porque no es inmediatamente represiva. No está en una medida esencialmente policial o militar. La dificultad, en cierto modo, es que estamos en democracia. Y "democracia", en realidad, quiere decir un carácter muy especialmente indeterminado del estado de las cosas. No podemos tener una representación clara de lo que es el poder del Estado. (...) Lo esencial del poder, en este momento, no es el gobierno. Los gobiernos hasta pueden ser relativamente ridículos. El poder está en otra parte. El poder está en otro lado y no está representado por los Estados en sentido estricto.

Entonces, tenemos que preguntarnos lo siguiente: ¿qué acontecimientos pueden mostrar el poder del Estado actual? ¿Qué medida puede darse de este poder? Entonces, para eso creo que debemos, en primer lugar y antes que nada, organizar trayectos nuevos. Esta es la cuestión política central, a mi modo de ver. ¿Somos capaces de imponerle al Estado trayectos sociales y subjetivos completamente nuevos? ¿Podemos crear vínculos ahí donde, en principio, los vínculos son imposibles?

(...) Creo en el carácter absolutamente central de la cuestión de los vínculos entre trabajadores e intelectuales. Como trayecto, como vínculo, como figura política. No en el viejo sentido en el que el intelectual aporta conciencia al obrero, sino más bien en el sentido de una especie de conexión imprevisible. (...) El principal enemigo de la política es el cansancio. Pero tenemos que volver a intentar todo esto. No repetirlo. Re-inventarlo. Y entonces, en ese sentido yo creo realmente que existen tres términos: los movimientos, el poder del Estado, y la organización paciente, constante, de nuevos trayectos subjetivos. Algo que pasa a través del tabicamiento de los grupos sociales. Algo que propone una articulación distinta de la sociedad. Algo que provoca que nos movamos distinto en la superficie social; algo que ponga en práctica, en acto, nuevas formas de igualdad.

Si tiene que haber organizaciones de grupos políticos, y creo que es indispensable, eso es lo que hay que organizar y se debe pensar. Es necesario que la mayor cantidad posible de personas estén en otro lugar diferente del lugar en el que deberían estar. Es necesario poder ir al lugar en el que no deberíamos estar, cualquiera sea la dificultad de esta trayectoria.

(...) Es fundamental afirmar que la política es desinteresada, porque la lógica del mundo es la lógica del interés. Tenemos que afirmar categóricamente que la política es tan desinteresada como el arte, que hacemos política por la política misma, de la misma manera que un artista hace una obra por la obra en sí. La política no es un medio. La política es una afirmación. La afirmación de que otro mundo es posible. Y se puede afirmar que otro mundo es posible en un punto muy pequeño. No necesitamos cambiar el mundo para afirmar que otro mundo es posible. Necesitamos cambiar algo. Y hacerlo porque nos interesa hacerlo, porque queremos hacerlo.

Entonces, hay necesidad de grupo y de organización política colectiva como tercer término. Pero no son grupos representativos. No pretenden representar intereses o grupos sociales en particular. Lo que están haciendo es organizar la afirmación política, organizar trayectos nuevos. Hacen circular ideas que no son dominantes. Y desde ese punto de vista están participando de la invención de la política.

Si estamos realmente convencidos de que la política puede ser, en este sentido, una creación, digamos entonces que la organización política es un grupo creador. No es un instrumento, no es un aparato. Es un grupo de creación. Y ese grupo no corresponde a ninguno de todos los grupos que el Estado ha definido.

Ésa es, me parece, la pista que podemos seguir en este comienzo de siglo para reinventar la política, el arte de la política, y la alegría colectiva de la política, en este mundo tan triste.
 
(Fragmento de una conferencia de abril de 2000. Tomado en préstamo, recortado, resaltado en partes y sutilmente corregido en su puntuación y sintaxis de: http://www.antroposmoderno.com )

Entrevista a calzón (qué desfachatez) quitado

Entrevista a calzón (qué desfachatez) quitado

Como, pese al rotundo éxito de mi trabajo en este blog, ninguno de esos intuitivos cráneos (¡JÁ!) que se hacen llamar "periodistas" se ha contactado todavía conmigo para proponerme una entrevista a fondo, les ahorro el esfuerzo (no vaya a ser que se les hernie la mollera, pobrecitos) y me la hago yo mismo/a. Presten atención: lo que sigue no tiene desperdicio (dicho esto con toda humildad).

Periodista: -Buenos días, Sr./Sra. Crux. Es un verdadero honor para mí que Ud. haya aceptado esta entrevista.

Crux: -Ud. lo merece, no como todas esas larvas inmaduras que pululan en los grandes medios sin otro mérito que un titulito comprado en una escuelita de cuarta y el "acomodo" de un tío segundo.

Periodista: -Siempre tan implacable, Sr./Sra. Crux. Es muy cierto: yo no encuentro trabajo en lo mío porque no tengo contactos.

Crux: -¿Cómo que no tiene trabajo en lo suyo? ¿No es periodista? ¿Entonces qué hace acá molestándome? ¿No se da cuenta de que le está robando un tiempo valiosísimo a la revolución permanente?

Periodista: -Perdóneme, Sr./Sra. Crux, pero le recuerdo que Ud. es yo mismo/a.

Crux: -Ah, bueno. Entonces está bien. Siga adelante, por favor.

Periodista: -¿Cómo entró Ud. al mundo de los blogs?

Crux: -Piense un poquito en lo que me está preguntando. ¿Qué es eso del "mundo de los blogs"? Si se refiere Ud. a la globosfera, le advierto que no existe: es un invento de las grandes corporaciones tecnocráticas para alejarnos del mundo real y de nuestras oprobiosas condiciones materiales de existencia con el único objetivo de impedir el inevitable derrumbe de la economía de mercado.

Periodista: -Le reformulo la pregunta, entonces. ¿Cómo entró Ud. a ese invento de las grandes corporaciones...?

Crux: -Está bien, está bien. Ya entendí. Fue un día en el que, por equivocación, escribí en el Google la palabra "blog" (estaba buscando datos sobre los esquimales para mi tesis de antropología, y el cansancio me hizo confundir las letras) y apareció una sarta de entradas con ese funesto término. Hice "click" (onomatopeya de origen inglés; hay que encontrar una menos colonialista inmediatamente) en una y ahí entré.

Periodista: -Ya que sacó el tema...¿qué opina del estado actual de la antropología?

Crux: -Absolutamente decadente. Antes había tipos como Lévi-Strauss que tenían un poco de conciencia revolucionaria, pero ahora está inundada por pseudo-investigadores como Marc Augé que escriben ensayos mientras hacen sus compras en los grandes shoppings (o "malls", o como les digan a esos palacios del epicureísmo posmoderno -vaya palabreja, "posmoderno"-) del Primer Mundo (¿primero en qué: en masacrar al resto de la humanidad?) y toman café au lait en los descansos de tan ardua tarea.

Periodista: -¿Ud. se está refiriendo al temita ése de los "no lugares"? ¿No es de principios de los '90? Ya estamos en el siglo XXI, le recuerdo.

Crux: -Le agradecería que no me recuerde nada más, Sr./Sra. periodista. Veo que está más o menos informado/a. Pero la temática sigue vigente. Ahora le cambian el nombre (el tipo habla de "supermodernidad", por ejemplo), pero es la misma estrategia de "investigo mi entorno inmediato y soy un vivo bárbaro porque no tengo que meterme en el medio de la selva -uy. uy, uy, qué miedo la selva, a ver si viene un monito tití y me hace pis encima- y aprovecho las comodidades de la civilización que analizo como si yo fuera un observador distante".

Periodista: -Muy sagaz, muy sagaz. Entonces, para Ud., ¿las ciencias sociales han extraviado el rumbo?

Crux: -No sé si el rumbo, porque seguro que a ese camino lo tenían marcado en el libreto de los grandes centros universitarios que explotan la farsa de la construcción del saber (¡já!, como si el saber pudiera fabricarse cual embutido) mientras cobran ingentes sumas de dinero, y es así que si no tenés un doctorado en Psicosociodinámica de las masas poblacionales en constante vaivén no sos nadie, pero ojo que eso no pasa solamente con las ciencias sociales. Lo que quiero decir es que el mercado académico engendra sus propios medios de reproducción infinita.

Periodista: -Me deja Ud. atónito/a, Sr./Sra. Crux. Yo tenía planeado hacer un posgrado en folklore y medios alternativos de comunicación en la Universidad de Arequito, pero me parece que lo voy a pensar dos veces antes de inscribirme.

Crux: -Piénselo tres, o cinco, o quinientas dos mil dieciocho veces. No se deje engañar por las piedritas de colores que les venden a los/as ilusos/as como Ud. las empresas educativas.

Periodista: -¿Y cómo hacer para que no me pasen por arriba todas esas legiones de posgraduados con currículums deslumbrantes?

Crux: -"Curricula", Sr./Sra. periodista: "curricula". Nominativo plural del neutro "curriculum". ¿Nunca estudió latín?

Periodista: -La verdad que no. Un poco de inglés, de francés y un cuatrimestre de italiano, pero latín no.

Crux: -No sabe cuánto lo lamento. Por otra parte, ya es tarde para que lo haga.

Periodista: -¿Y por qué es tarde?

Crux: -Porque hoy en día todos los profesores de latín están aprendiendo chino (la lengua del futuro) con profesores de chino, que no saben latín. Y no tienen tiempo que perder dando clases de latín, claro está. Porque el chino es un idioma muy difícil de aprender, no sé si está al tanto. No es para cualquiera, quiero decir.

Periodista: -Algo de eso me había dicho el chino del autoservicio de mi barrio cuando le discutí el precio de un quesito Adler, pero no lo entendí mucho, para decir verdad.

Crux: -Entonces, si no entiende mucho, mejor pregúnteme otra cosa. ¿Qué quiere que le diga?

Periodista: -Me gustaría saber qué le recomendaría a una persona que quiere tener su propio blog.

Crux: -Ahora sí vamos bien. No le recomendaría nada. Es más; le diría: "aléjate de ese dispositivo distractorio engendrado por...etc.", pero si ya se le ocurrió tener un blog, probablemente la advertencia sería completamente inútil.

Periodista: ¿Y por qué Ud. tiene un blog, entonces?

Crux: -Respetuosamente (por su investidura periodística, si es que eso merece algún respeto): ¿y a Ud. qué carajo le importa?

Periodista: -Pero esto es una entrevista, Sr./Sra. Crux. Y se supone que si le pregunto esas cosas es porque me parece importante que el público conozca su punto de vista.

Crux: -¿Pero de qué público me está hablando? A ver, digamé (ya sé que es "dígame", pero esto es discurso coloquial): ¿para qué medio trabaja Ud.?

Periodista: -Para ninguno, todavía. Ya se lo dije. No tengo contactos.

Crux: -Aaaahhh, bueeeeno...  Ahora nos vamos entendiendo. Así que para ninguno.  Entonces,  ¿por qué me está haciendo perder el tiempo?

Periodista: -Pero...Sr./Sra. Crux: le recuerdo que Ud. me llamó y que además Ud. es yo.

Crux: -¿No escuchó cuando le pedí que no me recuerde nada más? ¿Es que ya se ha perdido toda consideración por la voluntad ajena?

Periodista: -¿Cómo "ajena", Sr./Sra. Crux? Si yo soy...

Crux: -Doy por terminada esta entrevista. Que tenga Ud. un buen fin de semana.

Periodista: -Ud. también, Sr./Sra. Crux. Nadie se lo merece más. Muchas gracias.

Crux: -De nada. Le auguraría un buen futuro como periodista, si no fuera Ud. tan jovato/a.

Periodista: -¿En serio? Me deja más tranquilo/a. Me olvidaba: ¿y a esto cuándo lo cobro?

Crux: -Espere una semanita que lo/la llamo y le aviso.

Periodista: -Como Ud. diga, Sr./Sra. Crux. Esperaré. Hasta pronto.

Crux: -Hasta pronto, hasta pronto. Cuidado al cruzar (...). (Tanta ingenuidad me conmueve. Mirá que había resultado pelotudo/a el/la periodista ése/a.)

 

 

Mínimas y opacas alegrías en este valle de lágrimas, pero dicen que peor es nada

Mínimas y opacas alegrías en este valle de lágrimas, pero dicen que peor es nada

El resonante éxito de este blog, que ya tiene cuatro lectores a las pocas horas de publicarse el primer post (aunque sospecho que la CIA y la SIDE deben haber neutralizado a los otros 3000 que se agolpaban en las puertas de mi ranchito) me lleva, nobleza obliga, a volver con Uds. por otro ratito, si es que todavía no me han desconectado de este maquiavélico servicio de pseudo-comunicación.

Ante las ingenuas palabras de un/a comentarista que me recuerda la necesidad de aligerar la pesada mochila de la vida con tibias sonrisas, me atrevo ahora a revelar la segunda auténtica verdad: nadie con dos dedos de frente puede ser feliz en un mundo donde la felicidad cotiza en dólares, cuando no en euros (pero en pesos seguro que no). Espero no ofender a nadie con lo de "dos dedos de frente" (qué feo debe ser que le salgan a uno dedos de la sabiola...es lo que digo: la existencia humana es una porquería, y eso que no le pregunté a mi gato qué piensa de la suya).

Por otra parte, en respuesta a la denuncia de que la palabra "globosfera" ya fue patentada en la Internosequé (me da cosa escribir en la lengua de los colonizadores, aunque a veces no tengo otro remedio que hacerlo para no sonar incoherente, si es que la coherencia sigue siendo un valor en esta microsociedad de irracionales con chapa de civilizados) hace quién sabe cuánto tiempo (y después de todo, a quién le importa, porque el tiempo es otro invento para distraernos mirando la hora o comprando relojes cuando tendríamos que estar abocados a la revolución permanente, y dije "permanente", así que el tiempo no tiene nada que hacer aquí, señores), puedo decir que yo la uso en un sentido completamente nuevo, profundamente crítico, ajeno a la complacencia de los sometidos a la tecnocracia. Y si no me entiende, vaya a hacer un curso de lectura veloz a la escuelita donde estudia el/la vago/a de su hijo/a, y si no tiene ninguno o ya está crecidito, mejor para Ud., porque no hay nada más insoportable que estar criando a un pichón de burguesito parásito y consumista en la casa de uno, que encima algún día le dirá a su costoso y pedante analista que Ud. le arruinó su patética vida (lo que, después de todo, será muy cierto). Por eso yo me he guardado muy bien de tener niños: nunca me comí esa cantilena religiosa de la procreación, pero ése es otro tema.

En fin. Sólo quería decirles que experimento una miserable sensación de contentura con su mezquina participación. Eso era todo. Bueno. Se me hace tarde. La revolución permanente me reclama. Au revoir (el francés es la lengua de los intelectuales de izquierda, por si no lo sabían). Viva Alain Badiou. Au revoir again (¡aléjate de mí, lengua del demonio!).

A mí no me engrupan, que ya tengo bastante con las falsas promesas de la vida

A mí no me engrupan, que ya tengo bastante con las falsas promesas de la vida

Ya sé que me están mirando la CIA, la SIDE y todos esos organismos decrépitos creados por los estados alterados para mutilar la libre expresión de la única ideología política respetable (la anarquía), y que probablemente éste sea mi debut y despedida en la antihigiénica globosfera (y no me vengan con que se llama "blogosfera", porque eso de "blog" es un evidente anagrama abreviado de la globalización neoliberal, amén de los descarados bolazos que se escriben en su nombre), pero como sólo me han dejado en pie el coraje y la dignidad de ser YO frente a este dispositivo siniestro de la tecnocracia que enriquece a las multinacionales y alimenta la ficción de la comunicación democrática (permítanme una carcajada: ¡JÁAAAA! ; ¿de qué democracia me están hablando si el pueblo nunca tuvo nada que ver en el asunto? -y a lo de la comunicación mejor dejémoslo ahí, porque cómo voy a tragarme la pastillita ésa si lo único que tengo adelante es un monitor cuadrado y estólido, incapaz de reaccionar ante mis lacerantes aullidos de angustia-), tomo la palabra por un ratito (no sea que venga el cuco y me corte la conexión con la excusa de que no la pagué; si ya se las conozco todas a esos malparidos).

Y ya que llegaste acá, quién sabe por qué extraño sendero del azar o del dolce far niente, enfrenta tu destino, compañero/a de habitáculo en este absurdo viaje a la nada que llaman "vida": abre tus encerados pabellones auriculares para recibir auténticas verdades, no de ésas berretas, fabricadas con resaca en los talleres de la mediocridad burguesa, que te ponen en la falda cuando estás cómodamente ubicado en un asiento del imaginario colectivo. Aquí va la primera: nada de lo que pagaste es tuyo. Todo el sudor y el tiempo que invertiste en hacerte esos mangos que te garantizaran el acceso al consumo fueron entregados inútilmente (para ti, se entiende, no para ellos). Recuerda lo que te digo: incluso ese maravilloso telefonito que te saluda con un mensaje de bienvenida y te llama por tu nombre es ajeno. No te encariñes con él, porque si está a tu lado es sólo porque se lo ordenó su verdadero dueño, el Sr. Mercado de Telefonitos Celulares Cada Vez Más Precarios para Mantener Siempre Activo el Perverso Circuito Oferta-Demanda, y puedo jurarte que no siente ningún afecto hacia ti. Igual que tu pareja (si es que todavía no se decidió a abandonarte), pero ése es otro tema.

En fin: estás avisado/a. Si no vuelves a encontrarme, busca por ti mismo/a las demás verdades: te esperan en tu interior, como dice Sócrates en el primero de los veinte volúmenes de su obra publicados por la Editorial Anillaco S.A. A todo esto: ¿por qué no lees un libro de vez en cuando, en lugar de estar pelotudeando en la globosfera?